On the road again

Hoy hemos vuelto a clase  (no hay descanso entre los exámenes y el siguiente periodo de estudio). Las asignaturas de estas 7 semanas se llaman Foundations for Photonics Engineering y Foundations for Microwave Engineering. La primera tiene toda la pinta de ser un ladrillazo de Física aplicada a la descripción de la luz. Aunque yo tengo claro de que voy por la rama de Microondas del master, la cogí porque me pareció que estudiando Wireless and Photonics Engineering, el dar una sola materia de Fotónica era algo pobre. Además de que en Teleco de la UC, la parte de Fotónica está bastante orientada a análisis y diseño de sistemas, sin demasiado énfasis en los fundamentos teóricos. Espero no arrepentirme de la decisión de haberla cogido, porque la verdad es que la introducción ha sido de todo menos atractiva.

Ha habido alguna gente que ha elegido una asignatura más orientada a Comunicaciones, que se llama algo así como Digital Communications y que da un profesor que viene del MIT. Por lo que he visto del temario, la pinta era estupenda, pero casi todos los conceptos ya los había manejado en Teleco. A lo mejor el año que viene me da el aire y la pillo, quién sabe.

La segunda asignatura – Foundations for Wireless Engineering – es mucho más interesante y se parece a Microondas, aunque aparentemente con bastante más profundidad teórica, lo que no sé si es bueno o malo. Vamos a estar sobrecargados de trabajitos, informes, laboratorios y demás. Lo malo es que no cuentan para la nota final, lo que me gusta bastante poco. (¿Pero esto no era Bolonia, evaluación continua y demás? ¿Al final vamos a jugárnosla en el examen como toda la vida? Pues vaya…). Los laboratorios se hacen con ADS y, por lo visto, nos van a dar una licencia de estudiante, cosa que está muy bien porque el software es carísimo. Me resulta curioso que los circuitos que diseñemos nos los van a fabricar fuera de la universidad, así que más nos vale diseñarlos bien porque no puede haber error posible. Con lo bonito que era fabricar una PCB uno mismo, (anda que no he gastado yo ácido clorhídrico ni lo que habré echado por el fregadero) y soldar los componentes a manopla… Claro que si aquí vamos a diseñar en frecuencias mucho más altas, los métodos manuales no van a servir de nada.

Hemos tenido que comprar los apuntes del profesor, pedir un recibo y volver a su despacho para que nos diera una carpeta y el resto del material. El precio, que según nos dijo era next to nothing han sido al final 150 coronas (16-17 €). Hombre, no es que sea nada, la verdad, pero tampoco es muy caro. Aunque la situación ha sido un WTF en toda regla, con seis personas metiendo los apuntitos en la carpetita con los separadorcitos que venían en el pack de bienvenida a la asignatura. Vamos, hombre, que ya pasamos la etapa del coupercoller. Del profesor ya nos han dicho que es un hueso, que en los exámenes saca el hacha y que no le interesa que le proporciones una respuesta, sino su respuesta.

A la salida de la universidad, he ido a la Folkuniversitetet a apuntarme finalmente a sueco. Van a ser unas tres horas a la semana, lunes y martes, de 20:15 a 21:45. El horario es malísimo, pero no había cursos de nivel 0 los sábados y este horario es de los que no interfiere en absoluto con el master, más allá de quitarme tiempo. Mientras me inscribía, me iba arrepintiendo, pero es que necesito aprender el idioma, o unos rudimentos por lo menos. Va a ser duro, no sólo porque me quita tiempo a un programa educativo que ya va apretado, sino también porque ya hace frío e ir en la bici con tanto libro y a esas horas de la noche no es muy agradable. Ya anochece a las 17:30 o así y el finde que viene cambiamos la hora, así que el tema de la luz va a ser peor. Siendo positivos, puedo estar en la biblioteca calentito entre que acabo las clases y que voy a sueco, cenar – hay microondas para calentar la comida y, comiendo a las 12, no voy a cenar a las 22:30, seamos claros – y que estas cosas, además, curten. Curten pero bien.

Éste es el recorrido de mi casa a la universidad y al sitio donde voy a dar sueco.

Además, me hacen un 20% de descuento por ser estudiante de Chalmers, ¡yujú!. El 8 de noviembre empiezo y el curso dura 6 semanas, así que terminaré sobre el 18 de diciembre – cuando esté superagobiado con los exámenes, no sé yo qué va a pasar con esa última semana – y me sale por unos 180-185 €. No es barato, pero por algo hay que empezar.

(Empieza la sección ciscadero)

Y después del sueco, he ido al banco a abrir la cuenta bancaria, con mi p-nummer, mi carta de aceptación de la universidad, mi identificación y todo el dinero que tengo en metálico sueco en la mochila. Empezando por el principio, es increíble que haya tan pocas sucursales bancarias en la segunda ciudad más grande de Suecia. Sólo son cuatro bancos sólo (Swedbank, Nordea, Handelsbanken y SEB), pero el sistema bancario aquí parece del Tercer Mundo en comparación con el español. Pocas sucursales, instalaciones algo desfasadas, te cobran por todo – transferencias desde tu cuenta, banca por Internet cuando la hay, la tarjeta de débito… – y falta de seriedad. Porque si a mi compañero griego de master le han pedido el p-nummer y el pasaporte, ¿por qué narices me piden un extracto de mis cuentas en España? ¿Hay dos varas de medir? ¿Tengo mala pinta acaso y mi dinero no es bueno? Pecunia non olet, leches (el dinero no huele).

He venido a casa cabreado, claro. Pero es que, después de esperar pacientemente una hora a que me atendieran (hasta los propios suecos resoplaban), el tipo de la caja me dice que necesita un extracto de mis cuentas (o un documento de mi banco en España) para comprobar que el dinero que voy a meter es mío y que esa normativa es nueva, de hace dos meses. Sin embargo, al griego no le han pedido nada, ¿tan mala pinta tengo? Me estoy empezando a plantear si realmente merece la pena abrir una cuenta en este país, porque no es normal la de zancadillas que me ponen para meter mi dinero en un banco. Si algún día tengo que pedirlo, imagino que me ejecutarán en la vía pública.

Al menos voy a cenar bien, una ensalada con migas de bacalao que hice ayer. ¡Ñam!

Actualización (26-10-2010): hoy he conseguido finalmente abrir la cuenta. Fui al banco, esperé una hora a la cola para que me volvieran a despachar diciéndome que fuera a la oficina del p-nummer (Skatteverket) a que me dieran otro formulario. Lo hice, volví y, previa entrega de la situación de mis cuentas en España, que manda melones, he abierto la cuenta. ¡Yujú!

Para lo que da una simple formalidad administrativa…

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9 comentarios

Archivado bajo Burocracia, Chalmers, Estudios

9 Respuestas a “On the road again

  1. Daniel Manrique

    Será que en Suecia para ir al banco tienes que afeitarte antes… ¡a saber qué pintas llevabas!

    Oye pues 2,5km en bici cuando se llevan 4 horas a oscuras… tiene que ser bastante poco agradable, ¡a ver si te dura!

    • F.D.C.

      Eh, que iba afeitado y la mar de mono, de Cortefiel! Anda que la gente iba al banco con mejores pintas…

      Los 2,5 km. son hacia abajo a la ida, pero a la vuelta son de subidilla, no es mucho pero a esas horas…

  2. Nurieta

    Ya que lo del banco es tan complicado, ¿por qué no le preguntas a Ana (la hija de la amiga de Marta) si es que hay algo para facilitar los trámites no siendo sueco?

  3. F.D.C.

    ¡Hoy lo he conseguido finalmente!

  4. Nurieta

    Congratulations! Ya eres casi sueco, je je je

  5. Nurieta

    Ay, Astérix y Obélix, ¡qué buenos recuerdos!!!! La mayoría de los autóctonos de este bendito país no saben quiénes son. ¡Estos gringos están locos!!!!

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