Cuando uno está de bruto…

Hoy he intentado arreglar el pinchazo de la bici. Confieso que soy un patán en estas cosas, pero inútil total. Y así me ha salido…

Llego de clase y, con la tarde por delante hasta las 7, desarmo la rueda, cojo la estupenda caja de herramientas de bici que me he comprado en Biltema, que incluye parches, y veo – previa llamada a mi padre para pedirle consejo, que sí es un experto bicicletero – que el kit no incluye pegamento para los parches.

– Vaya por Dios, – me digo – ¿será que son autopegables o algo así? Tampoco tienen la típica lija…

Ni corto ni perezoso, quito la cubierta – es un decir, digamos que la desencajo porque no hay manera de sacarla de la llanta – y me las arreglo para sacar la cámara de la rueda sin hacer demasiado destrozo. Hincho la rueda, veo dónde está el pinchazo – es un poro minúsculo en la parte interior – lijo con la no-lija de mi kit de Biltema y aplico el parche. No pega ni para atrás, no es autopegable. Fabricantes de parches del mundo, ¿para cuándo este producto imprescindible?

Me doy un paseo hasta el super más cercano con la vana esperanza de que vendan un kit de reparación de pinchazos para bicicletas, dada la alta densidad de bicis por los alrededores y mi experiencia previa en Suecia, donde en nuestro super favorito y a la vez más cercano, Hemköp, sí vendían cosas de éstas. Pero en Willys, el más cercano ahora en Göteborg, no hay nada de eso. Pero ni de lejos. Y no será por el mercado potencial de ciclistas que tienen en un radio de tres manzanas…

Así que salgo del super con las manos vacías. Bueno, vacías no, que salgo con una bolsa de 150 g. de ensalada por más de 2 €. !Ay! Con la bolsa de ensalada en otra bolsa, voy camino de la tienda de bicis más cercana, donde finalmente compro un kit de reparación de pinchazos con su pegamento incluido y una lija como Dios manda. Un paseíto.

Vuelvo a la residencia, agarro la cámara, reparo el pinchazo – creo que más o menos bien – la hincho, compruebo que no pierde aire y ayyy, a ver ahora quién es el guapo que la vuelve a meter en la llanta sin haber sacado del todo la cubierta. Total, que a base de fuerza bruta y de estirar la cubierta, consigo extraerla del todo. Meto la cámara en la llanta e intento meter la cubierta después. Tras unos minutos de forcejeo, más o menos lo voy consiguiendo. Pero cuando ya estaba casi cantando victoria compruebo que, en algún momento anterior, me he cargado ¡un radio! de la rueda.

Resultado: mañana por la tarde, después de clase, no sólo tengo que ir a Inmigración sino a una tienda de bicis a ver si me arreglan el desaguisado que he armado.

Ya pueden reírse, si no lo han hecho todavía…

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3 comentarios

Archivado bajo Inutilidades varias

3 Respuestas a “Cuando uno está de bruto…

  1. Vito

    Comprate una camara de repuesto!!!

  2. pedro perez

    pues mira que yo estoy en las mismas pero la tienda de bicis aqui esta lejos y ya es de noche estos parches de biltema , que pena decirlo pero no sirven es para nada ¡¡
    las otras herramientas si estan muy buenas

    • Los parches de Biltema son bastante malos pero, una vez pillado el truco, pueden sacar del atolladero. De hecho, mis ruedas llevan parches del Biltema y todavía no han protestado (aunque llevo un par de meses sin andar en la bici).

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