Bio på Chalmers

Hace un rato he venido del cine. Pero no de un cine cualquiera, sino de una película que se proyectaba en la universidad, concretamente en el edificio de la Student Union. Por sólo 40 coronas, algo más de 4 €, nos ofrecían ver “Robin Hood“, de Ridley Scott y protagonizada por Russell Crowe.

La imagen esta tomada de aquí (Wikipedia)

La sala estaba bastante llena y la pantalla se veía muy bien. La proyectaban en V.O. (inglés) con subtítulos en sueco. Da gusto con la Student Union, las instalaciones que tienen y las actividades que realizan. A ver si algún día tengo la posibilidad de contar el fiestorrón que organizaron el sábado pasado.

Cine en el auditorio de Chalmers

Mi relación con Robin Hood es bastante curiosa. La primera película que vi en el cine fue la versión de dibujos animados de Disney, cuando tenía 6 años. La segunda, y la primera con actores reales, fue “Robin Hood, príncipe de los ladrones“, de 1991, donde Robin Hood era Kevin Costner – cuando estaba en boga – y el sheriff de Nottingham era un Alan Rickman convertido en un gótico satánico. Ambas películas las vi en “la Vidriera“. ¡Qué tiempos!

¡Spoilers van!

Esta versión de Ridley Scott cuenta la historia de Robin antes de convertirse en el forajido saltarín del bosque de Sherwood que nos suena a todos. Aquí, Robin es un arquero del ejército inglés que, tras la muerte de Ricardo Corazón de León en el asedio a un castillo francés, promete a un noble moribundo llevar su espada a su padre en Nottingham y, al final, acaba suplantándolo, incluyendo en esto hasta a la mujer del difunto, la famosa lady Marion (Cate Blanchett). A partir de aquí entramos en una mezcla de batallas, intrigas políticas, una invasión francesa de Dover (¿el desembarco de Normandía al revés?) y la condena a muerte de Robin por parte del rey Juan Sin Tierra, lo que le obliga a retirarse a Sherwood, momento en donde se supone que empieza la famosa leyenda.

Más allá de que el proceso de escuchar la película en inglés + leer los pequeños subtítulos en sueco + tratar de asimilar el inglés al sueco para aprender algo del segundo me ha mareado bastante, la película me ha gustado. Visualmente me parece que está bien rodada y no es aburrida en ningún momento. Ahora bien, esta historia de película de época con rey/emperador malvado y traicionero, héroe humilde condenado injustamente, mentor noble que muere al poco de empezar la narración y batallas al comienzo, a la mitad y al final de la película me empieza a cansar: me atrevería a decir que Gladiator en la antigua Roma, El Reino de los Cielos en las Cruzadas y Robin Hood en la Inglaterra del siglo XIII siguen exactamente el mismo patrón. Curiosamente, las tres películas son de Ridley Scott. Y, por otra parte, los personajes no tienen dobleces: o son muy muy buenos – hasta ser un poco naïf – o malosísimos de la muerte. También podría meter Braveheart en el zurrón, aunque sea de Mel Gibson.

Como punto positivo, Russell Crowe me ha gustado como Robin, pese al acento cerrado – ¿escocés? ¿No es australiano? – con el que habla en la película y a que no parece un tío muy ágil como la imagen que tenemos del personaje, sino más bien un mazas. Por contra, su personaje me parece muy similar al que ya hizo en Gladiator. El actor que hace de Juan Sin Tierra me parece un chiste, no sé si por el look caribeño que se gasta o por lo afeminado del personaje. No sé mucho de ese periodo de la historia inglesa, pero para mí que hay licencias por todas partes y el personaje del rey es una de ellas.

Y por cierto, la película ha costado 200 millones de dólares, que ya es dinero. No sé en qué se lo han gastado, ¿tal vez en castillos de cartón piedra? Eso sí, ya han recuperado la inversión con creces.

A la vuelta del cine, con más hambre que el perro de un ciego, me he encontrado con que la tienda que tenemos en la residencia pasa olímpicamente del horario que tiene expuesto, porque se supone que cierra a las 10 y me he pasado a las 9:45. Así que ha habido que improvisar una cena rápida para escribir las dos últimas entradas y no irse a la cama muy tarde, que mañana  a las 6 vuelvo a estar en pie.

Y, por si alguien se lo preguntaba, el título significa “Cine en Chalmers”. Espero haberlo escrito bien. O, mejor dicho, haber usado la preposición adecuada.

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7 comentarios

Archivado bajo Cine

7 Respuestas a “Bio på Chalmers

  1. Vito

    Oye oye!! Tendrías que añadir un add-in o add-on o como quiera que se llame sobre los últimos comentarios… asi podemos cotillear mejor quien te escribe y sobre todo lo que escribe!!
    Un abrazo calamar!!

  2. Nurieta

    Vaya pinta tan estupenda que tiene la universidad y la asociación de estudiantes. He entrado en la página Web de esta última y organizan hasta cursos de baile. Hay uno que me ha parecido muy interesante, por aquéllo de que aprendas más de la cultura sueca:
    Swedish traditional couple dances 14/5-12/12
    😉

  3. F.D.C.

    ¿Aprender más de la cultura sueca? Eso va de coña, ¿no? En el hipotético caso de que me apuntara a una cosa de ésas, sería con la idea de ligarme a una nativa. Bailecitos típicos, mare mía qué ideas…

    Espera, que todavía me convencen para meterme en un equipo de una carrera de relevos. Como si yo fuera buen corredor…

  4. F.D.C.

    Víctor, tus deseos son órdenes. Ya está implementado.

  5. Busta

    Respecto a lo de correr, ya te lo deciamos Pintado y yo, q tenias condiciones

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