Tócame Roque Hus

Ha llegado la hora de hablar del edificio en el que vivo desde hace una semana y de sus habitantes, o lo poco que sé de ellos.

A estas alturas todavía no sé cuánta gente vive en el edificio. La cuestión es que tiene cinco plantas, de la -2 a la 2 y en las dos superiores hay cuatro habitaciones por planta, entre ellas la mía, de tipo individual con baño y que comparten cocina. La cocina está en la planta 0. Ahora bien, en la planta 0 también hay una habitación pero con cocina propia y creo que en la -1 y la -2 también hay otras del mismo tipo. En definitiva, la cocina la compartimos 8 habitaciones y luego hay otros que van totalmente por libre.

Lo malo de esta distribución por plantas es que los inquilinos nos vemos lo mínimo. No hay una estancia común con una tele o un sofá donde nos podamos reunir. Así que la vida social en el edificio tiende a nula.

Si en Trainspotting se veía el peor retrete de Escocia – peor por guarro – la cocina de la residencia podría competir en la categoría de cocina más guarra de Suecia con facilidad. Veamos:

– Los hornos (2) tienen una capa de mugre acumulada que hacen imposible usarlos sin que salga un humo negro y espeso. Eso sin hablar de los chorretones de la puerta.

Al rico horno mugriento...

– El caso del microondas es similar al del horno, añadiendo trocitos de sabe Dios qué comida carbonizada repetidamente que nadie se ha molestado en quitar.

– Tenemos la friolera de 6 contenedores para el reciclado: metal, plástico rigido (imagino que será el PET), cartón, cristal, basura en general y basura compostable, este último en bolsa de cartón ex profeso. Los cuatro primeros son sólo indicativos ya que el personal, tras un primer momento de conciencia ecológica, pasa de la clasificación y en cada cubo se acaba echando de todo para alegría de las moscas de la fruta, que abundan basntante.

– Aunque el suelo lo limpian cada martes, la verdad es que hay poca diferencia. Para mí que no se atreven a meterle mano visto el estado en el que está. O a lo mejor temen quedarse pegados…

Ejemplo de lo dejados que son/somos con la cocina es el hecho de que un congelador que hay en un rincón – no sé de dónde ha salido, porque es el quinto y deberíamos tener sólo 4 – se descongeló hace un par de días porque algún lumbrera se fue a hacer un café y para enchufar la cafetera desenchufó el congelador, en lugar de hacer lo propio con la radio, que está enchufada justo al lado.

La cocina

La cocina (II)

La cocina (III)

Dicho lo del congelador descongelado, me llama la atención que, si todavía no han llegado todos los estudiantes, como pueden estar los frigoríficos (4) y congeladores (4 más el fantasma del rincón) casi llenos. Algún inquilino veraniego se ha pasado un poquillo con su espacio vital… Así que mi cajón del congelador y mi balda del frigo son un prodigio de la optimización del espacio.

Rompiendo una lanza por la pobre comunidad de Omgången 452 – el nombre de la calle donde vivo – tengo que decir que la situación de la cocina ha mejorado bastante desde que he llegado. Y no es por mí, claro está, sino porque creo que todos nos estamos empezando a poner las pilas.

Y de mi cuarto, poco que decir. De momento, es minimalista por lo escaso del mobiliario y la decoración, aunque ya he hecho un par de visitas al IKEA y a Biltema. Ésta es una tienda estilo Leroy Merlin donde se puede encontrar desde equipo para la bicicleta, cosas para el coche y el barco, ropa de hogar, herramientas de bricolaje… De todo y a precios muy baratos, aunque la calidad es bastante mediocre.

El cuarto estaba en bastante buen estado cuando llegué. La única pega era que la bañera tiene un desagüe exterior comunicado con el propio de la bañera por una cañería – una solución bastante cutre en el país del diseño de mobiliario y decoración – y que se inundaba en cuanto me duchaba. Afortunadamente, vinieron a arreglarlo ayer dos técnicos de mantenimiento y ya funciona bien. Curiosamente, uno de ellos era argentino (o uruguayo, no lo tengo claro), aunque me costaba horrores entenderle entre lo rápido que hablaba y que una de cada cuatro palabras era “viejo”. Eso sí, en dos minutos me solucionó el problema del baño y me dijo cómo tenía que mantenerlo.

A ver si en los próximos días puedo hacer algo de turismo y agenciarme algún poster para darle otro toque al cuarto. De momento, dejo unas fotos del desembarco del primer día.

Cuarto (I)

Cuarto (II)

Cuarto (III)

Baño

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo Alojamiento, Olofshöjd

Una respuesta a “Tócame Roque Hus

  1. Vito

    Tendrás que empezar a publicar algún video como los de “hombrelobo”….
    http://hombrelobo.com/viajes/renos-en-una-carretera-sueca/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s