Hej då por etapas (I): la vida da muchas vueltas

Por una mezcla de falta de tiempo y unas buenas dosis de vagancia cuando disponía de él, he ido dejando languidecer este blog durante el último año. Veamos si soy capaz de remediarlo con unas cuantas entradas antes de que, muy posiblemente, vuelva a caer en el olvido durante una buena temporada. Creo que no tengo la suficiente fuerza de voluntad (o no quiero dedicarle el suficiente tiempo) como para mantener un blog con vida. En fin, valga esta primera entrada como resumen.

Ha pasado un año largo desde la última entrada publicada (allá por otoño de 2012) y han ocurrido muchas cosas desde entonces. Me mudé dos veces de casa y otra de oficina, cambié de empresa y, finalmente, hasta de país. Pasé de vivir solo en una habitación de una residencia de estudiantes en Göteborg a hacerlo en pareja (y realquilado) en un pequeño apartamento en un barrio periférico de la ciudad y de ahí a una buhardilla cerca del centro de Ginebra. Entre medias, mi novia se vino de España a vivir conmigo y conocimos los sinsabores de la burocracia sueca (personummer del demonio) para conseguirle residencia. Nos visitaron varios amigos y nos anunciaron la llegada del primer bebé del grupo de Madrid entre cervezas en un pub británico de Göteborg (ahora ya no nos hablan, las vueltas que da la vida).

Desde el punto de vista académico, terminé la tesis del master, que se alargó más de lo esperado, aunque fue para bien. Estoy bastante satisfecho de los resultados y, en gran parte gracias al estupendo supervisor (luego compañero de trabajo y buen amigo)   que tuve, pude ir a presentarla a un congreso a Seattle.  Así se puso punto y final a mi experiencia de casi tres años en Chalmers. Entre medias, me renovaron en la empresa en la que ya estaba trabajando a tiempo completo en Suecia. Días de trabajo y estrés, de cierta tensión en muchos momentos, pero estoy contento por aquellos meses. Que un socio de tu empresa (sobre todo cuando son tan poco efusivos como pueden ser los suecos)  te diga que te van a echar de menos es para pensar que algo se habrá hecho bien

En junio de este año acepté una oferta de empleo y, mudanza Suecia-España-Suiza mediante, nos vinimos a Ginebra (un culebrón que espero contar por aquí). Antes, eso sí, que la infanta Cristina, que es casi vecina, aunque hay muchos escalones económicos en el kilómetro y medio escaso que nos separa. 

El proceso de cambiar de país y de trabajo fue tan rápido que no sólo me quedé prácticamente sin unas muy merecidas vacaciones de verano sino también sin la oportunidad de despedirme bien de los amigos que he conocido y de la ciudad en la que he vivido estos últimos tres años. Habrá que volver en algún momento para tratar de eliminar esa sensación agridulce.

P1070460

Vi ses, Sverige!

Siendo positivos, también entré en la treintena sin rastro de depresión por el cambio de prefijo. Sencillamente, no tuve tiempo de preocuparme por ello. Y que, de momento, el cambio ha sido para bien.

3 comentarios

Archivado bajo Chalmers, Despedidas

Retorno al mundo laboral

Tras un largo periodo de ausencia en el blog y casi un mes sin comentar por aquí la noticia, ya puedo anunciar que he vuelto – tras dos años de retorno a la vida estudiantil – a trabajar. De hecho, llevo desde principios de septiembre. Estoy en la misma empresa donde hice la tesis y mi contrato es, de momento, hasta final de año. En diciembre, discutiremos si continúo o no. El salario es, por el momento, bajo para un ingeniero y para ser Suecia: el neto es parecido a lo que cobraba en España en mi último empleo. De momento, me da para vivir pero no para caprichos. Si deciden renovarme, ya tendría un salario a precio de mercado. Vamos, que estoy a prueba, que se dice.

Dicho esto, estoy currando como un salvaje y espero que el pistón baje, porque tengo bastante abandonada la tesis del master (necesitaría recurrir a fines de semana para escribirla y esos días también trabajo para que salga el diseño en el que estoy metido) y ya es hora de terminarla de una vez. En realidad, está ya terminada – el diseño está hecho desde mayo y fabricado desde julio – pero falta hacer mediciones en detalle y el laboratorio está ocupado. Además, el escribirla es bastante tedioso, pero hay que hacerlo en algún momento.

En fin, que estoy contento por poder trabajar estos meses y ganar un dinerillo, especialmente ahora que el mercado laboral está tan mal en mi sector, aunque el ritmo de trabajo que llevo desde hace tiempo es matador. Esperemos que la cosa vaya a mejor.

2 comentarios

Archivado bajo Trabajo

Über alles

Imagen

 

No busquen connotaciones al título, que no las hay…

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

Estampas de visita paterna (III): la costa de Bohuslän

Desde Göteborg hacia la frontera noruega, la costa se rompe y está llena de islas en las que hay antiguos pueblos de pescadores que se pusieron también de moda como destinos de veraneo. Visitamos unos cuantos. Entre ellos, Fjällbacka, que resultará familiar a todos los que hayan leído alguna novela negra de Camilla Läckberg.

Añado que los pueblos de Bohuslän son muy bonitos en verano, pero ya los visité en invierno con Lucía y están casi totalmente muertos. Difícilmente puede haber mucho asesinato en Fjällbacka – aunque sea en la ficción – si no hay casi nadie viviendo.

Deja un comentario

Archivado bajo Viajes

Estampas de visita paterna (II): Bohus y Marstrand

Göteborg es sólo el último y definitivo de una serie de asentamientos (cinco, según mi guía) en esta zona estratégica. Estratégica porque era el único punto de salida de Suecia al mar del Norte, encajonado entre Dinamarca al sur y Noruega al norte, cuyas antiguas fronteras estaban a cuatro pasos de donde está ahora la ciudad. Como los daneses hacían pagar una tasa a cualquier barco que cruzara del Báltico al mar del Norte, es normal que los suecos trataran varias veces de buscar atajos fundando asentamientos en esta zona y que tanto daneses como noruegos trataran de destruirlos cuanto antes. Todo eso se acabó cuando en 1658, Suecia se hizo con toda su actual costa oeste. La fortaleza que custodiaba la mencionada frontera de Noruega, apenas a veinte kilómetros al norte del centro de la ciudad, se llamaba Bohus y ha dado nombre a toda la región costera entre Göteborg y la frontera con Noruega (la actual). Sus restos pueden visitarse.

Un poco más al oeste, la costa se cuartea en montones de islas y, en una de ellas, se encuentra el pueblecillo de Marstrand, anteriormente competidora de Göteborg (hasta que al arenque, principal riqueza, le dio por largarse) y ahora reducida a destino turístico y balneario. Está dominada por otra fortaleza (Carlstens Fästning), esta vez construida por los suecos. Sí, la historia de esta zona es un lío.

Sin más, las fotos:

Deja un comentario

Archivado bajo Viajes

Estampas de visita paterna (I): Göteborg

A mediados de junio, mis padres me visitaron por primera vez desde que estoy en Suecia. Como coincidió con Midsommar, la ciudad estaba bien bonita y había mucha animación. Normal que les encantara, por tanto. Aprovecharé que mi padre se hartó de hacer fotos (532 tengo contadas) para colgar unas cuantas en distintas entradas y darle algo de vidilla al blog. Esta entrada corresponde a fotos de Göteborg.

Deja un comentario

Archivado bajo Göteborg

Gunnebo Slott

Unas pocas fotos de la excursión a Gunnebo Slott que hice el domingo pasado. Hacía bueno (bastante más frío que lo que parece en las fotos) y fui en bicicleta, ya que está cerca de donde vivo, a unos 8 kilómetros. Eso sí, cuesta arriba y con algunas rampas de impresión. Espero volver por la zona algún fin de semana, sobre todo porque está todo salpicado de lagos y resulta muy pintoresco.

Deja un comentario

Archivado bajo Göteborg